La parábola de la Piscina sin agua

Parabola de aprendizaje

Erse una vez un muchacho que se encontraba plácidamente en su casa tomando el sol, como hacía cada día después de salir de la oficina. Tenía una piscinita de estas de agua, de las que parecen un jacuzzy que tienen varios compartimentos y se infla por partes y antes de tomar el sol y, sobre todo, después, le gustaba darse un bañito en su piscina, tranquilito. La piscina cada vez era más grande, por arte de magia, crecía y crecía y cada vez le entraba más agua, hasta el punto que comenzó a invitar a bañarse a otras personas. Y como pronto vio que gustaba, comenzó cobrando por bañarse en su coqueta piscina – jacuzzi.

Parabola de la piscina- marketing

Un día cuando llegó de trabajar escuchó un grito en la casa de al lado. Sólo le hizo falta girar la cabeza a la derecha para ver a su vecino en bañador en una mini piscinita en la que casi ni cabía él. El vecino había gritado porque al intentar entrar se había caído y con el cuerpo bajó las paredes de la piscina y se le cayó toda el agua. Continuó pensativo el primero hacia su casa, pensando en lo bien que le iba a sentar su bañito de sol y de agua en su, ya grande piscina. Y, por qué no, pensando en cuanto habría recaudado la piscina con la gente que había entrado a bañarse.

Tras un tiempo donde se convirtió en el rey del barrio, llegó un momento en el que hasta le llamaban para pedirle consejo de cómo crear una piscina con tanta agua. Y comenzó a enseñar a otros y a prepararlos para que hicieran su propia piscina.

Aquel día lo recordará toda su vida. Un día en el que llegó a casa y cuando fue a su lugar de costumbre, la piscina se había quedado sin agua. Alguien había pinchado el primer nivel y toda el agua de la parte superior se había ido. Lo primero que pensó fue en la posibilidad de algún resbalón de alguien que hubiese tirado el agua sin querer. También planteó la posibilidad que fuese un pinchacito y que por ahí se hubiese filtrado el agua. Pero nada más lejos de la realidad. Cuando inspeccionó lentamente su piscina pudo comprobar que tenía una raja bastante grande, realizada con una navaja o un cuchillo.

 

Todo encajaba. Pero, ¿Quién puede descansar por la noche pensando que ha hecho algo malo? ¿Quién puede llegar a casa, ver la cara de sus hijos y pensar que la comida que se van a comer es de alguien a quien se la ha robado? ¿Quién puede tener esa mala sangre de no dejarle disfrutar de su bañito diario y poder estar tranquilo en su parcelita sin meterse con nadie?

Pasó toda la noche intentando arreglar su piscina, intentando solucionar el navajazo y poder llenar la piscina poco a poco. Los primeros rallos de sol impactaron en los ojos de aquel, que iría a trabajar sin dormir, estando solucionando el problema toda la noche, trabajando, por qué no, en conseguir llenar de nuevo su piscina. Cuando volvió de la oficina, se encontró con la sorpresa que un poco de agua más sí que tenía, pero otra tanta se había filtrado de nuevo por la grieta que no estaba todavía bien sellada.

Tardó un poco más de la cuenta en poder tenerla arreglada, e incluso, se hacía cada vez más grande al tiempo que la calidad del agua era cada vez mejor. Poco a poco fue montando otras piscinas que se hacían cada vez más grandes y se llenaban de agua con una agilidad y una rapidez pasmosa sin sufrir, a penas, filtraciones ni vandalismo. Pero desde aquel día aprendió varias coas:

  • La envidia a veces te hace hacer cosas que no quieres. - -Twittea -
  • Las prisas son malas consejeras. - -Twittea -
  • La obligación de levantar una valla lo más grande posible alrededor de la piscina. - -Twittea -
  • No contento con eso, poner un perro (pitbull, doberman, rotwailer…) alrededor de la piscina, que la cuide en mi ausencia.
  • El libre mercado a veces se confunde con el Todo vale y esto es un error. - -Twittea -

 

Parabola de la piscina

Este cuento termina genial. ¿y tú? ¿Cómo terminaste en tu historia? - -Twittea -
2 comentarios
  1. Pedro Juan
    Pedro Juan Dice:

    No te preocupes. Impresentables hay en todos lados. Seguro que el ataque te lo han hecho hasta mal hecho…. Lo flipo con la gente… En fin, Suerte, ya nos contarás.

    Responder
    • Antonio López
      Antonio López Dice:

      Gracias Pedro.
      Pues la verdad es que lo han hecho fatal, casi que ni me doy cuenta, sólo en un par de Keywords…en fin…

      Responder

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